Te quiero más que a mi vida, pero no quiero vivirla contigo, Llorona. Porque tenerte cerca me mata y muerto ya ni para amarte sirvo.
Tu que de tanto quererme me odiaste, yo que de odiarte tanto te quise. Mi Llorona, jamás nos entendimos.
Pero al caer la noche, soñando contigo Llorona, hasta el cielo llora conmigo. Porque sabe que por más que me aleje de ti, cariño, te querré mientras siga vivo.
Píntame angelitos negros, dime que en el cielo me encontraré contigo, Llorona. Pero prométeme que jamás lo nuestro será distinto.