Yo soy… Yo.
Si busco en mi persona, en la unificación del conjunto, la unión de mis creencias y mis comportamientos, mis miedos, el conjunto material y espiritual que rige cada uno de los segundos de mi vida y simplemente lo acepto, siento quien soy y me acepto sin virtudes, sin defectos, sin juicios, simplemente sometiéndome a un Yo global basado en la aceptación encuentro el Yo esencial.
Este Yo es como el pez que se deja llevar por la corriente del río, sin plantearse su vida sin la corriente, su vida sin el agua, simplemente aceptando ser pez y como tal sentir que es parte de la corriente, de esa gran fuerza que lo mueve y lo guía hacia su destino, convirtiéndose también él en la corriente y a la vez en el río y finalmente formar parte de un eterno océano. Cuando aceptamos nuestra persona aceptamos la vida, aceptamos que formamos parte de nuestra familia y a la vez somos una pequeña parte de nuestro árbol genealógico, unas raíces que nos llevan hasta el principio de los días, formamos parte de esos antecesores primitivos, de los animales prehistóricos, de los antecesores marinos, de las células iniciales del mundo, formamos parte de ese primer organismo que nos ha creado a todos.
Cuando me pregunto quien soy Yo, soy incapaz de contestar, porque yo soy una parte de ti igual que tu lo eres de mi, porque todos somos un todo global unido por un inconsciente colectivo o alma universal o como lo quieran llamar que provenimos de un mismo origen, de un mismo organismo, de una misma fuente y eso nos hace ser tan parecidos que para sobrevivir desde el momento en que nacemos solo hacemos que imitar, copiar las personas que idolatramos porque así creemos que si cogemos la mejor parte de cada uno de ellos podremos ser igual de felices que ellos cuando en verdad los que estamos haciendo es borrar lo que realmente somos, seres originales y únicos.
Por todo esto te digo que Yo soy Tu y Él y Élla y todos los que han habido y algo de mi habrá en todos los que vendrán aún cuando yo no esté, eso soy Yo, un Todo y a la vez un Nada, porque para encontrarme tengo que borrar todo lo que soy.
Por ese Yo que lo es Todo y a la vez no es Nada te digo que…
Yo soy… Yo.
Alex Escot Cristóbal
Alex, este escrito verdaderamente impresionante en todos los sentidos.
Todos deberiamos aceptarnos tal y como lo dices, tal y como lo han dicho siempre los Grandes Maestros, los Grandes Sabios, de todos los tiempos, ya que si nos aceptamos SIN VIRTUDES, nos aceptaremos sin Defectos y sin Juicios. Buscamos nuestras Virtudes, para enmascarar nuestros defectos lo que indica Juicio y NO ACEPTACIÓN de lo que Realmente SOMOS.
Decimos que tenemos defectos como Negación a lo que Realmente Somos, Seres en Evolución Constante, no tenemos defectos sino caminos que no hemos recorrido, experiencias que no hemos tenido, pero solo eso NADA MAS.
Hablas de las Raices, de la aceptación de nuestra familia de nuestro arbol Genealogico ( hoy hemos hablado de ellas, tu y yo ) Lo QUE SOY, esta en colisión constante de los QUE NOS HAN ENSEÑADO QUE SOY , y estamos en lucha y debate con nosotros mismos DEBATE INUTIL que siempre terminamos perdiendo, hay personas que necesitan cientos de vidas para rendirse y aceptar lo que VERDADERAMENTE SON. Cuanta más diferencia tenemos entre lo que SOY y lo que quiero ser y como actuo, más enfermedades me provoco y más INFELIZ SOY.
Venimos a tener experiencias de vida, a enriquecernos con las mismas, cuando consideramos que una experiencia es dolorosa, o no es lo que esperabamos, rechazamos lo que hacemos o como nos vivimos, para querer hacerlo de otra manera o ser de otra manera ( las experiencias se alejan de nosotros y nos sentimos vacios) Por eso es tan importante hacer de nuestra vida una experiencia que valga la pena vivir.
Como decia mi padre, “la experiencia es lo que tenemos cuando no obtenemos los resultados previstos. ”
Hay que recordar que LA META NO EXISTE SOLO EL CAMINO, disfrutemos de el. Ya que si nos focalizamos en SOLO VER META, dejaremos de VER EL CAMINO y lo que este nos proporciona. Es como ir en coche ” viendo solo la carretera”.
Como digo LA META NO EXITE, ya que es solo OTRO PUNTO DE PARTIDA y todos lo sabemos
ALEX, no se si te lo he contado, pero yo he tenido esta experiencia mistica,de SER TODO Y NADA A LA VEZ, ha sido esta experiencia y la de VERTE LA PRIMERA VEZ, las dos experiencias más importantes de mi vida.
Alex sigue enseñandonos el camino y como recorrerlo, lo necesitamos.
te quiero
Jaime
A mi, me pone enferma no saber quien soy y el por qué estoy aquí y no en otro lugar y el por qué tanta dificultad para los que tengo a mi alrededor.
Poco a poco empiezo a comprender la meta de mi vida, que no es otra que el legado adquirido por alguien anterior a mi , y el legado que dejaré para que otro lo continue.
Jaime comenta que la meta no existe, que es
otro punto de partida, a partir de hoy lo llamaré de esta manera…”otro punto de partida”, quizá llegue a comprender algo de esta vida.
Es que sería tan maravillosamente distinto vivir como decís!!
Alex, eres un maestro, te lo he dicho en varias ocasiones, y, te lo vuelvo a decir.
Un abrazo.
Simplemente mágnifico…cada vez más.
Me siento afortunada de haberte conocido, pero dejo de hacerlo cuando se que no te conozco.
Cada escrito, de alguna forma, me acerca a ti.
Un abrazoo!!
Precioso. La idea me recuerda a un poema de Angel Gonzalez:
“Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo el mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento…”