Ni yo te entiendo a ti.
Ni tu me entiendes a mi.
Nunca nos entendimos y nunca nos entenderemos.
Y no importa porque somos diferentes, tu y yo y él y ella y todos y que más dará si no somos iguales.
Te quiero conocer, quiero saber como piensas, quiero abrir mi cabeza a nuevas posibilidades, quiero sentir cosas que nunca he sentido, quiero llorar por cosas que ahora no me importan.
Moverme, de un lugar a otro y formar parte de un YO muy muy grande, no me hace falta formar parte de nada más, quiero ir solo para estar con todos, quiero dejar de encerrarme, quiero romperme en mil pedazos y cuando los encuentre no saber donde estoy. Quiero viento mucho mucho viento para que me ayude a dejarme llevar a todos esos sitios donde no me atrevo a ir.
Fiel armadura de guerrero que me proteges de los golpes más duros hoy me despido ya no te necesito porque hoy dejo de tener miedo, no me importa si me hacen daño asumo el dolor, pero necesito ser libre para poder correr y saltar y volar y tirarme al agua y bailar y gritar y de una vez dejar de tener miedo a que las cosas no sean como siempre he querido que sean, miedo a que no me quieran, miedo a estar solo, miedo a salir de mi cueva, miedo a que me vean realmente como soy y me rechacen, miedo a que no me entiendan, fiel armadura te llamaré una y mil veces pero te pido que no vuelvas, quiero que la piel desnuda de mi alma aprenda a mojarse, a quemarse, a sentir el dolor y las caricias, a temblar, a erizarse, a vibrar, a latir, a sentir… y quizás algún día así me de cuenta de que estoy vivo.
Y ahora a todos aquellos que me digan que no me entienden les diré que yo tampoco los entiendo.
Ni tu me entiendes a mi.
Ni yo te entiendo a ti.
Nunca nos entendimos y nunca nos entenderemos.
Por eso somos ÚNICOS.
Alex Escot Cristóbal
Qué valiente. Cómo cuesta dejar la armadura en casa. Te felicito por haberlo conseguido.eso si, ves con cuidado y que la fuerza te acompañe.
Pues…mira por donde, hoy si que te entiendo
y me gusta lo que has transmitido.
Y aquí estoy de madrugada, sin poder parar de leerte, repasando una a una tus historias y prometiéndome una y otra vez que al terminar la siguiente me iré a la cama… Pero es que cada una me llega un poquito al corazón y hablando de armaduras, yo tengo una y bastante dura… que me protege de los golpes sí, pero quizá ya no me importe tanto caer aunque suponga algún que otro rasguño si no estoy sola en la lucha…
Ojalá pronto sea tan valiente como para salir de la coraza y ver el mundo y que él me vea a mí y no tener miedo. Y cuando lo haga ya no me importará que vean que soy sensible y vulnerable… pero mientras tanto tendrás que guardarme el secreto:)
Como bien dicen los sabios, la felicidad es un trayecto, no un destino, y tú ya formas parte de mi trayecto…así que gracias por hacerme un poquito más feliz con tus palabras.
Y pensar que hoy tenía sueño…pero has resultado ser mejor que cualquier café;)
Un beso grande,
L
No quiero hablarte a ti Alex.
Quiero en este dia, hablarle a tu alma, a tu gran alma..
Ni de personalidad a personalidad, ni de ego a ego, ni de chica a chico, simplemente de mi alma a la tuya
Cuantas vidas vividas..eh? Cuantos caminos y senderos recorridos,cuanto dolor,cuantas sonrisas borradas por lagrimas de sangre,cuantas y cuantas experiencias hemos tenido que pasar a lo largo de esta eternidad que nunca acaba para llegar hoy dónde nos encontramos, sin tiempo ni espacio..solo dónde nos encontramos hoy, verdad??
Cuanto Amor que se quiso hechar una siesta..y por fín está despertando para mostrarle al mundo esa capacidad que tenemos de amar y amarnos.
Hoy puedo escuchar a cada uno de los petalos del cuarto chakra cantar.. porque se siente feliz..feliz de que nuestras almas quieran habitar en estos cuerpos llenos de sueños e ilusiones.
Cada palabra tuya me muestra un reflejo constante de mi sentir, con ellas sabes que puedes sanar al mundo y hacerlo sonreir.
No dudes ni un momento que nada tiene un fin..y que entre otras cosas..has venido aquí a escribir.
Gracias alma por hacerme saber que el Guerrero se puede liberar de la armadura, ya que yo fuí la Princesa que creía en cuentos de hadas, convirtiendose hoy en la Reina que dió calabazas al Guerrero de la armadura oxidada.
Gracias